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Última actualización: 17/6/2019
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DeAngelis CD, Fontanarosa PB. Impugning the integrity of medical science. The adverse effects of industry influence
Journal of the American Medical Association (JAMA)
16 de abril 2008
Volumen 299 nº 15 página(s) 1833-5

En todos los aspectos -clínica, educación e investigación- la profesión médica ha sido inundada por una profunda influencia de las industrias farmacéutica y de productos sanitarios. Esto ha ocurrido porque los médicos han dejado que ocurriera, y es el momento de que deje de ocurrir.

Se comentan los artículos de Psaty y Kronmal-82676 y Ross et al-82679 en los que se describe cómo la compañía Merck aparentemente manipuló docenas de publicaciones para promover el rofecoxib. "Pero no se llamen a engaño: la manipulación de los resultados de estudios, autores, editores y revisores no es patrimonio único de una compañía." Los autores de ambos artículos reconocen que han actuado como consultores de demandantes contra Merck por daños de Vioxx®, pero permiten a sus lectores que comprueben lo que se dice en los artículos, y lo hacen poniendo a disposición de los interesados en internet todos los documentos en los que se basan sus artículos.

El estudio de Ross et al-82679 describe cómo con frecuencia los autores de artículos sobre rofecoxib fueron profesores universitarios que habían participado poco o nada en los estudios que se describían. En ocasiones, además, no indicaban que habían recibido honorarios de la compañía.

El artículo de Psaty y Kronmal-82676 muestra cómo Merck manipuló los resultados de ensayos clínicos con rofecoxib en pacientes con enfermedad de Alzheimer o demencia, con tretas metodológicas como sustituir un análisis de mortalidad por intención de tratar por otro por protocolo.

Se concluye lo siguiente:

1) La manipulación de los resultados de estudios no pudo ocurrir sin la cooperación (activa o tácita) de investigadores clínicos, otros autores, directores de revistas, revisores de artículos y la FDA.

2) La confianza pública en la investigación médica está en serio peligro, sobre todo porque se desconoce cuán extensas estas prácticas han sido.

3) Además de la investigación clínica, la práctica clínica y la educación médica están fuertemente influidas por compañías con ánimo de lucro. Es esencial una actuación drástica, así como la cooperación entre todos los que intervienen en el proceso de publicaciones médicas.

Como medidas iniciales se proponen las 11 siguientes:

1) Se deben registrar todos los ensayos clínicos de manera prospectiva, antes de la inclusión del primer paciente.

2) Quien conste como autor debe cumplir criterios de autor, y las revistas deben pedir a cada autor que explique cuál ha sido su contribución al artículo. Se debe citar a todas las personas que intervinieron pero no son autores del artículo.

3) Todas las revistas deben hacer públicas todas las relaciones pertinentes de todos los autores con todo tipo de compañías con ánimo de lucro, y deben hacer pública la fuente de financiación de cada estudio.

4) Cuando toman la decisión de publicar un artículo, los directores de revistas médicas deben considerar seriamente las fuentes de financiación y los conflictos de intereses y relaciones financieras de los autores.

5) Las compañías con ánimo de lucro que son promotoras de estudios de investigación no deben ocuparse solamente o principalmente de la recogida y seguimiento de los resultados, analizar los resultados y preparar el artículo que describe el estudio. Estas tareas deben ser realizadas principalmente o solamente por investigadores universitarios que no son empleados del promotor.

6) Todas las revistas deben exigir un análisis estadístico efectuado por un bioestadístico que no sea empleado de la compañía con ánimo de lucro.

7) Cuando se conozca el caso de un autor que no revele sus relaciones financieras u otros conflictos de intereses o que permita que se use su nombre para trabajos que no ha realizado, se debe notificar a la autoridad que corresponda (por ej., el decano de la facultad de medicina o el jefe de departamento).

8) Asimismo se deben notificar a la autoridad correspondiente los casos que se conozcan de revisores por pares que intercambien información confidencial (por ej., un artículo revisado) con terceras partes, como compañías con ánimo de lucro.

9) Cualquier editor que permita conscientemente (o contribuye a que se permita) que una compañía con ánimo de lucro manipule la revista que dirige debe ser removido de su cargo.

10) Con el fin de mantener una distancia saludable de la influencia de la industria, las organizaciones profesionales y proveedoras de educación médica continuada no deben permitir que las compañías con ánimo de lucro contribuyan de algún modo a los contenidos de los programas educativos o contribuyan con financiación o patrocinio de programas de educación médica continuada.

11) Cada médico debe librarse de influencias financieras de las compañías farmacéuticas y de productos sanitarios, por ejemplo al aceptar honorarios por conferencias o aceptar regalos.

El principio Primum non nocere no sólo es válido para los médicos que tratan a pacientes, sino que es también válido para todos los que intervienen en la investigación médica, las publicaciones biomédicas y la educación continuada. Cuando se altera o se amenaza la integridad de la ciencia y la práctica médica -por ejemplo por la influencia de la industria- pacientes, clínicos e investigadores están en riesgo de sufrir daños, y la fiabilidad pública de la invstigación resulta amenazada. Garantizar, mantener y fortalecer la integridad de la ciencia médica debe ser una prioridad de todos.

[Algunas frases y párrafos de este comentario editorial pueden parecer muy radicales, necesariamente radicales dado el contenido de los artículos que se comentan. Pero no dejan de ser bastante etéreas, y algunas de ellas francamente no aplicables en la situación actual.]