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Última actualización: 17/6/2019
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Ref. ID 76429
 
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Beyersdorf N, Hanke T, Kerkau T, Hünig T. CD28 superagonists put a break on autoimmunity by preferentially activating CD4+CD25+ regulatory T cells
Autoimmunity Reviews (Autoimmun Rev)
2006
Volumen 5 página(s) 40-5

[El interés de este artículo de revisión guarda relación con el accidente ocurrido en marzo de 2006 con seis voluntarios sanos que recibieron un anticuerpo superagonista CD28, el TGN 1412, y presentaron fallo multiorgánico agudo].

Las células T son sometidas a un complicado proceso de diferenciación en el timo, para asegurar que todas las células T periféricas maduras son capaces de reconocer antígenos extraños sin responder contra sus propios tejidos. Sin embargo, la selección tímica no es absoluta, e incluso en individuos sanos una proporción considerable de células T periféricas es autorreactiva. La autotolerancia se genera por inducción de anergia o de apoptosis en estas células T autorreactivas cuando encuentran autoantígenos en la periferia. Otro mecanismo de tolerancia implica la supresión dominante de células T autorreactivas y potencialmente patogénicas, por parte de un subgrupo especializado de células T reguladoras, llamadas células Treg. Estas células Treg naturales CD4+CD25+ aparecen en el timo y lo abandonan en forma de células efectoras diferenciadas. La mayoría de las células Treg, si no todas, reconocen los autoantígenos por sí mismas, pero a diferencia de las células T autorreactivas convencionales, las células Treg no son patogénicas, e incluso impiden la autoinmunidad.

Dado que las células Treg parecen ser una de las bases principales de la autotolerancia periférica, los nuevos tratamientos deben dirigirse a reestablecer el equilibrio entre las células T efectoras autorreactivas y las células Treg. No obstante, hasta ahora no ha habido ningún reactivo terapéutico contra el cual dirigir células Treg CD4+CD25+ in vivo. Los llamados anticuerpos superagonistas CD28 pueden ser este reactivo. Estos anticuerpos tienen la propiedad única de ser capaces de estimular completamente las células T maduras, incluidas las Treg CD4+CD25+, sin desencadenar simultáneamente el complejo del receptor de las células T. De hecho, los anticuerpos superagonistas anti-CD28 activan y expanden preferentemente las células Treg CD4+CD25+ sobre las células CD4+CD25+ convencionales, tanto in vitro como in vivo.

Hay muchas pruebas que indican que un déficit cuantitativo o funcional de las células Treg CD4+CD25+ jugaría un papel clave en la patogénesis de muchas enfermedades autoinmunitarias del ser hiumano. Por lo tanto, la modificación de las células T reguladoras con nuevas formas de inmunoterapia debería poder impedir la autoinmunidad.

La aplicación de los superagonistas CD28 en varios modelos patológicos de autoinmunidad en animales de experimentación, como la encefalomielitis autoinmune experimental y la artritis por adyuvante en la rata Lewis dio lugar a efectos terapéuticos profundos. Se ha demostrado que la protección de la encefalomielitis autoinmune experimental es mediada por células Treg activadas por superagonistas CD28.

Los autores concluyen que esta acción de los superagonistas CD28 sobre las células Treg CD4+CD25+ constituye un medio prometedor para el tratamiento de enfermedades autoinmunes humanas.