Sistema de Información Esencial en Terapéutica y Salud

@SIETES7

Última actualización: 19/8/2019
SIETES contiene 92796 citas

 
Ref. ID 103118
 
Tweet
Knight M, Chiocchia V, Partlett C, Rivero-Arias O, Hua X, Hinshaw K, Tuffnell D, Linsell L, Juszczak E, on behalf of the ANODE collaborative group. Prophylactic antibiotics in the prevention of infection after operative vaginal delivery (ANODE): a multicentre randomised controlled trial
The Lancet (Lancet)
15 de junio 2019
Volumen 393 nº 10189 página(s) 2395-403

Los resultados de este ensayo clínico indican que la profilaxis antibiótica tras un parto vaginal instrumental (con uso de fórceps o de vacío) previene las infecciones de la madre, con escasos efectos adversos.

Se aleatorizó a 3.427 mujeres atendidas en parto a término (36 semanas o más), en el Reino Unido, a una dosis única de amoxicilina + ácido clavulánico por vía intravenosa o placebo, en las 6 h siguientes al parto. Se excluyó a las mujeres que ya presentaban indicaciones para recibir antibióticos tras el parto.

La variable principal (infección materna confirmada o sospechada en las 6 semanas siguientes) se registró en un 11% de las que recibieron el antibiótico, comparado con 19% de las que recibieron placebo. Varias variables secundarias (entre ellas la infección de la herida perineal y el uso de recursos sanitarios adicionales) también mostraron efecto favorable de la profilaxis.

Las incidencias de infección perineal, consumo de analgésicos para el dolor perineal, necesidad de cuidados perineales adicionales, abertura de la herida, incomodidad perineal cuando se da el pecho y el número de visitas por problemas perineales fueron todas estadísticamente más bajas en el grupo que recibió antibiótico, comparado con el placebo.

La variable principal fue más frecuente con fórceps que con vacío, pero la magnitud relativa del efecto preventivo del antibiótico fue similar: en fórceps, 13% comparado con 22%, y en vacío 8% comparado con 14%.

Los autores estiman que la profilaxis habitual en esta situación evitaría 5.000 infecciones maternas al año en EEUU.

Los autores creen que estos resultados obligan a modificar las guías de práctica clínica de la OMS y de sociedades internacionales y nacionales.